En Zorrilla puso fin a su buena
racha de resultados un desconocido Villarreal, que si bien sigue manteniéndose
en los puestos privilegiados de la clasificación, ha frenado en seco su
progresión hacia los
puestos
que otorgan acceso a disputar la Champions League del próximo año.
La derrota
en Pucela ha reabierto el debate, en la ciudad castellonense, sobre la
necesidad de reforzar
una
plantilla, que a todas luces, está rindiendo por encima de sus posibilidades.
Y es que
el miedo a que el cansancio comience a hacer mella y la buena racha del
Athletic han abierto los ojos a una afición que se había acomodado en un sueño
europeo que ahora no ven tan factible. Aunque la distancia con el octavo
clasificado —se presupone que el séptimo disputará competiciones continentales—
es más que considerable, el sueño de jugar la Champions comienza a diluirse,
levemente.
El equipo
de Marcelino García Toral, confía en que los dos próximos rivales de los
vascos, Atlético y Real
Madrid,
acorten esa distancia de 5 puntos que el equipo de Valverde a puesto de
distancia entre ambos.
@eltito56990 / @DondeelFutbol


















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